Musc El Quraishi es una de las fragancias más populares de la colección de eau de parfum El Nabil. Carismático y adictivo, desarrolla olores totalmente originales y místicos que caracterizan la identidad de marca de la casa El Nabil.
Notas verdes que embellecen inmediatamente la estela
Fresca y vegetal, la nota verde que emerge de esta primera nota de cabeza aporta una inmediata sensación de frescor. Las casas de fragancias como El Nabil utilizan un montón de notas herbáceas para conseguir este resultado. Este olor dinamiza el comienzo de esta fragancia, cuyos aromas dinámicos se asemejan a la hierba cortada con una cierta humedad que hace que el olor sea húmedo, acuoso y aéreo a la vez. En el corazón del Musc Quraishi, este método permite una transición fluida hacia notas florales suaves con armonía y equilibrio.
Frescor y calidez amaderada en el corazón de una magnífica fragancia
El éxito de las fragancias orientales se demuestra en el placer de alternar frescura con aromas más profundos y cálidos. Para ello se utilizan notas florales que dan paso a otras más resinosas o amaderadas. Así, el Musc Quraishi es pasión con rosa y una nota más empolvada de violeta, creando una bella y suave armonía. Notas resinosas y amaderadas, secas y dulces a la vez, se combinan con notas exóticas de almizcle que se revelan en forma de una brisa pura y ligeramente cálida. Por último, el carácter suave de la belleza floral de la vainilla recorre esta envolvente paleta de aromas.
Lo que hay que saber sobre el almizcle El Quraishi de El Nabil
Ante todo, se trata de una fragancia de carácter suave y sensual que permite apreciar un aroma floral fresco, muy perfumado y original. A la cabeza de los perfumes a base de almizcle blanco, el almizcle Al Quraishi revela su exclusividad gracias a un acorde final muy voluptuoso. Éste se ve reforzado por lujosas fragancias amaderadas que oscilan entre la robustez y los sabores lácteos, permitiéndonos apreciar algo diferente en la colección El Nabil. Este aspecto permite que predominen las notas amaderadas, al tiempo que se infiltra la profundidad del almizcle blanco para añadir originalidad. Por último, en esta combinación final no puede faltar la vainilla cremosa y golosa, que equilibra el carácter cálido de los aromas orientales tradicionalmente presentes en las fragancias orientales.



