Diseñado para los amantes de las fragancias ricas y envolventes, Le Shaghaf Oud Aswad se inspira en las tradiciones de la perfumería árabe. Aunque el oud domina esta fragancia, cada nota ha sido elegida con precisión para ofrecer una composición potente, equilibrada y decididamente elegante. En Muscorient la hemos elegido de nuestro catálogo porque combina frescor aromático, un complejo corazón floral especiado y un sensual fondo amaderado. Es un eau de parfum rico en sentidos, y sus múltiples aromas le entusiasmarán.
Una apertura audaz, aromática y especiada
Desde el principio, Shaghaf Oud Aswad deja su impronta con una combinación inusual. El tomillo, con sus aromas herbáceos y ligeramente alcanforados, aporta una frescura inesperada. El azafrán, potente y coriáceo, lo suaviza. Esta enérgica apertura marca el tono: y por eso la sutileza de la rosa es tan oportuna. Llena el calor de frescura y magnífico equilibrio.
Shaghaf Oud Aswad se mezcla con especias cálidas y flores opulentas
El corazón de esta fragancia árabe suiza revela toda la riqueza del arte olfativo oriental. El comino y el cilantro acentúan la dimensión cálida y especiada de la composición. Su presencia despierta los sentidos e introduce una tensión aromática cautivadora. En contraste, el dúo jazmín-rosa reafirma la base floral de la fragancia, aportando luminosidad y textura. El pachulí introduce facetas terrosas y amaderadas. Por último, el oud construye la identidad de esta fragancia oriental, haciéndola encantadora y sublime con su reconfortante aroma. De hecho, si desea comprar fragancias similares, opte por esta referencia suizo-árabe.
Una fijación magistral que te encantará
La base de Shaghaf Oud Aswad revela la promesa cumplida por el fabricante. El almizcle prolonga la sensualidad floral, mientras que el sándalo aporta una dulzura láctea que equilibra las notas más potentes. El cuero seco y animal se entrelaza con el oud más oscuro e intenso, para una mayor durabilidad. Por último, el ámbar funde el conjunto con su cálida nota balsámica y marina. Aquí, la vainilla suaviza los contornos sin caer nunca en la avidez. Su cremosidad añade aún más encanto a este acuerdo olfativo.



